martes, 30 de septiembre de 2014





NUESTRO ETERNO AMOR
Espontáneo, cadencioso,
discreto y metódico
sin invitación apareció,
con atavíos de gala,
en una noche invernal,
 bajo el grandioso cielo añil,
 luciérnagas de testigos,
veinte y un años han pasado,
y mi alma pretenciosa como una doncella brinca alborozada,
 pega el grito a la luna llena y a las estrellas,
 que su eterno amor secreto,
llegó para perpetuarse,
aprisionándose como un orfeón
 en el fondo del mar.
Más, aunque no te llegue a ver
quiero que sepas lo que haré, por ti
que siempre serás,  mi eterno amor bonito.

sin distancias, sin lapsos, sin espacios.

TE AMO...

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